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Sábado degula

Por Julio César Toledo

       Una de las palabras que más he escuchado últimamente es “crisis”. Todos y todo parece estar en crisis – y me incluyo- por alguna razón que, quizá, sólo los economistas muy doctos saben o los alquimistas arcanos. Yo, en lo particular, he estado pensando a que se debe la crisis personal por la que paso: y es que desde hace tiempo no he leído una sola línea con cierta seriedad. He leído retazos pero nada en serio, nada con un, digamos, método de lectura. Además de carecer – como la mayoría de los mexicanos- de ingresos decentes. Entonces recordé, hace algunos años cuando la escritura y mis otras actividades no daban para subsistir, le entré al negocio de la comida. No a gran escala, por supuesto, sino que todas las noches preparaba atún en una sartén y freía una empanadas para al día siguiente salir a venderlas y sacar un poco más.

       Como estos días en que todo está trastocado solo he podido recordar, no leer, no guisar, sino sólo recordar, decidí, apreciable lector, dejarle a usted en esta entrega de Sábado de Gula otra forma peculiar de unir mis dos pasiones: la comida y la literatura…

       Venga pues, un tanto apenado por el acto egocéntrico que aquí cometo y por la brevedad de mi participación primaveral, dejo acá una receta de empanadas de atún que espero disfruten y hagan, y de paso, inviten:

       Empanadas de Atún

De atún haremos hoy las empanadas,
horneadas o fritas, tú decides:
corta ese jitomate en rebanadas
con ajo, cebollita y unos chiles.

Cocina a fuego lento, mi alquimista,
recaudo y la carne del pescado;
señal unívoca de que está lista
será tu corazón ya peñasqueado.

¡Que bulla ese caldillo en las sartenes!
¡Que caiga ese guisado en la empanada!
Que suenen esas tripas como trenes
presurosos de llegar a la estación.

Ya fritas, rebosantes en su grasa
o al horno, sean motivo de fruición.

       (Para Alikú, que me enseñó a poner el futuro en una sartén con recaudo y atún...)

Julio César Toledo

 

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